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enero 24, 2010

LA ACTITUD ANTE EL ALTAR DE DIOS - Reverencia en el vestir

QUÉ ES UN ALTAR DE DIOS?
(La correcta actitud ante el altar de Dios)
(Ver más de la serie "UN ATUENDO APROPIADO")
          El altar de Dios, más que un sitio físico, es un lugar espiritual. Podemos levantar un altar a Dios tanto de manera personal (nosotros solos, en nuestra casa o en cualquier otro sitio), como conjuntamente con toda una congregación de diez, de mil o de diez mil personas. Y esto puede ser, tanto en una iglesia, en un estadio, en medio de un parque, en una calle, a orillas de un río, en una montaña, en una playa, debajo de un árbol de mangos, etc. Es más, hasta puede haber un altar espiritual sin que ni siquiera exista un altar físico o material. Incluso, puede ocurrir también lo contrario: que haya un altar material o físico, pero que no se levante allí en realidad un altar espiritual. Pero, bueno; eso ya es harina de otro costal.
          El hecho es que sin importar dónde esté y cómo sea físicamente un altar, éste es el lugar al cual venimos a un encuentro con Dios. Es que el altar representa el puente de comunicación entre el Señor y su pueblo. >>>

"3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios."
Apocalipsis 21:3
          En un templo del Señor, el altar es el lugar máximo en donde se supone va a estar la presencia de Dios y desde donde él fluirá hacia y hasta su pueblo. Y digo se supone, porque si en el propio altar propiciamos un ambiente que no conviene, ¿cómo pretendemos que el Señor venga a encontrarse con nosotros? Como mencioné anteriormente, puede que en ocasiones haya un altar material o físico, pero que no necesariamente, en realidad, se esté levantando allí un altar espiritual.
"7Entraremos en su tabernáculo; nos postraremos ante el estrado de sus pies."
Salmo 132:7
          En el altar de Dios es en donde su presencia se hace más palpable a nuestras vidas y en donde le rendimos tributo y adoración. Por ello, debemos mostrar reverencia ante Dios. Veamos los siguientes pasajes:

"Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera. Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él..."
Génesis 17:1-3


"Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo."
Génesis 28:16-17









"Viendo Jehová que él (Moisés) iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es."
Éxodo 3:4-5

"En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo... Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos."
Isaías 6:1,5
"Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último... Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último..."
Apocalipsis 1:10, 11
          En todos estos casos, ni siquiera había en el momento un altar físico levantado a Dios, sino que fueron sitios en donde a él le plació descender y venir al encuentro con estos hombres y en donde les reveló su gloria. Si examinamos la actitud con que todos ellos estaban ante la presencia del Señor, veremos que era de profunda reverencia y temor de Dios.
          Ahora bien, ¿por qué menciono todo esto acerca del altar de Dios en un artículo referente a nuestra vestimenta al ministrar? Pues precisamente porque pienso que todo parte de nuestra actitud ante lo que el altar de Dios es y representa para nosotros.  Si tenemos el entendimiento de esto y la actitud correcta, pues de por sí, ello nos llevará a vestir y conducirnos de la manera correcta en el altar de Dios.
          Claro que Pablo dijo:
"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
Hebreos 4:16
          Vemos que el término es confiadamente, y no confianzudamente, que son dos cosas muy distintas. El Señor quiere que lleguemos ante su presencia con plena confianza de que él está pronto a atendernos. Sí. Mas, recordemos que si estamos viniendo ante la presencia del Dios vivo, también debemos tener una actitud de respeto y reverencia.
          Y es que esa actitud que presentemos se demuestra, primeramente, en nuestro corazón hacia Dios, así como en nuestras palabras y acciones. Pero también, cuando estamos en público, se muestra en cómo nos presentemos ante la presencia de Dios. Por eso, considero que el subir a un altar indecorosamente vestidos es un acto silencioso de irreverencia a Dios.

3 comentarios:

  1. Excelente artículo. Es de mucha ayuda para mí. Me gusta la forma prudente como expone la situación pero a la vez con certeza de lo que está expresando.
    Gracias. El Señor Jesucristo le bendiga.

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  2. Excelente artículo. Es de mucha ayuda para mí. Me gusta la forma prudente como expone la situación pero a la vez con certeza de lo que está expresando.
    Gracias. El Señor Jesucristo le bendiga.

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  3. Muy bonito la enseñanza ..tambien deben subir al altar o púlpito personas con testimonio

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