Cómo lidiar con nuestro propio temperamento:
Mientras analizábamos un poco de cada temperamento, hablamos de las debilidades y virtudes de cada uno de ellos. Ahora bien, no es permisible para ninguno de nosotros escudarnos en las debilidades propias de nuestro temperamento para decir: “es que yo soy así”, tomándolas como excusa o justificación de nuestros errores, pues ese sería un pensamiento conformista, derrotista y poco cristiano.
Y es que los hijos de Dios no estamos solos en nuestra lucha, sino que podemos recurrir a la fortaleza que nos da el Espíritu Santo para perfeccionarnos en todas nuestras debilidades. No en vano, el Señor Jesús le dijo a Pablo: >>>
Mientras analizábamos un poco de cada temperamento, hablamos de las debilidades y virtudes de cada uno de ellos. Ahora bien, no es permisible para ninguno de nosotros escudarnos en las debilidades propias de nuestro temperamento para decir: “es que yo soy así”, tomándolas como excusa o justificación de nuestros errores, pues ese sería un pensamiento conformista, derrotista y poco cristiano.
Y es que los hijos de Dios no estamos solos en nuestra lucha, sino que podemos recurrir a la fortaleza que nos da el Espíritu Santo para perfeccionarnos en todas nuestras debilidades. No en vano, el Señor Jesús le dijo a Pablo: >>>


















